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jueves, 17 de septiembre de 2015

El palo del mar

    En el curso Montessori Cèline nos dio una idea que la verdad no sé si es de Montessori o no, pero me gustó: el palo del mar.

    Lo construímos con un palo de cartón.

    Reciclamos, creamos, usamos el sentido del oído...

    Cogimos unas cuántas conchas del mar que tenemos por casa y las machacamos con un martillo hasta que quedaron trocitos muy pequeños...



    Después  tapamos uno de los lados y clavamos pequeños clavos a lo largo del tubo. Luego metimos todos los trocitos de conchas y cerramos el otro extremo.

    Pintamos el tubo con pintura azul y blanca, imaginando las olas del mar y hablando de cómo suenan...



    Para tapar los clavitos y dar un toque más marino aún pegamos con la pistola de pegamento diversas conchas y caracolas que teníamos. 



    Nos quedó muy chulo. En los extremos para tapar la cinta con la que habíamos cerrado el tubo, pusimos cola blanca y sumergimos ésta parte en arena de playa...

    Y listo para usar.

    Del uso se ha ido la arena de los extremos y se ve lo rojo, asi que tenemos que taparlo otra vez.

    Cerramos los ojos e imaginamos que estamos en el mar, escuchando las olas... Movemos suavemente el palo inclinándolo de un lado a otro. Los trozos de conchas al chocar con los clavos hacen un poco más de ruido...

    ¿Podéis escucharlo...?


   

   

jueves, 8 de mayo de 2014

Hacer jabón casero con aceite usado

    Durantes éstos días pasados del puente al fin conseguí hacer jabón casero... 

    El de siempre, el de "las abuelas". ¡Qué ganas tenía!



    Ya lo había hecho hace un año y medio y me gustó la experiencia, porque aunque acaba uno un poco cansado de dar vueltas, si haces una buena cantidad puede durar bastante. Yo hice dos remesas. En total 6 litros de aceite usado y colado con un colador y un papel de cocina puesto para filtrarlo bien.

    ¡Hice una buena cantidad!




    Hay muchas recetas en internet. Yo hice la clásica que se hace echando 1/2 kilo de sosa caústica a tres litros de agua. Ésta parte hay que hacerla protegiendo las manos con guantes y en un sitio aireado puesto que se generan gases tóxicos y la mezcla coge temperatura. Y cuando ya ha reaccionado, se añaden tres litros de aceite usado de cocina o grasas y se remueve con paciencia hasta que la mezcla alcanza la traza y coge una textura cremosa. Después se vierte en una caja de madera cubierta con un trapo hasta que solidifica lo suficiente cómo para poder cortarlo sin que nos cueste demasiado. En mi caso la primera vez tardó dos días en solidificar y la segunda tan sólo doce horas... Supongo que porque la primera vez lo hice en Noviembre y hacía frío y ahora en primavera hacía más calor.








    Ésta receta básica en principio se puede usar para fregar la casa o para la lavadora, lavavajillas.... Y también para uso cosmético teniendo en cuenta que sería un jabón no hidratante. Sirve muy bien para secar heridas.

    Yo opté por hacer mucha cantidad de la receta básica para después, con el tiempo, ir haciendo y probando otros jabones a partir del básico.

    Por cierto, que tarda en curar un mes aproximadamente, hasta que expulsa todas las lejías. Yo lo dejaré un poco más por si acaso.

    Lo usaré seguro para la lavadora haciendo jabón líquido. Se puede hacer de varias formas. Yo conozco dos: o bien lo rallas y lo disuelves en agua, o bien dejas la pastilla en agua y con el tiempo se va deshaciendo. Y después, a la batidora.

    Según vaya haciendo y probando diferentes cosas os las iré contando. Para mí es un mundo nuevo, pero me llama mucho la atención poder llegar a lavar algo con lo que originariamente era algo tan sucio cómo... ¡aceite de croqueta! y demás aceites sobrantes. Sergio no sé lo creía hasta que vió el proceso de hacer el jabón. Eso sí, mucho cuidado con la sosa caústica al manipularla. Debemos tenes en cuenta las medidas básicas de seguridad.

    Me gusta volver un poco a lo de antes y que los niños vean que cosas de uso diario cómo el jabón podemos hacerlas nosotros mismos con un poco de esfuerzo, ganas e ilusión. Y cultivamos la paciencia.... :-)

    Además para el medio ambiente es un favor, es económico, nos evita el uso excesivo de químicos en las casas....

    Sí, se tarda casi hora y media en hacer. Pero si haces mucho, puede servir para mucho tiempo. Ésta vez probé con la batidora y se tarda menos y queda muy bien.



    Aquí os dejo unos enlaces que he ido encontrando y que me parecen interesantes:

    Cómo hacer jabón líquido casero

    Cómo hacer jabón casero (aquí vienen también consejos de seguridad)

    Jabón casero y jabón líquido para la lavadora

    También me estoy iniciando en la limpieza del hogar sin productos químicos. Es curioso saber que tan sólo con vinagre, limón, jabón natural, alcohol etílico y glicerina podemos limpiar en profundidad todo tipo de superficies. Más barato, ecológico, saludable... y luego podemos añadir nuestros aceites esenciales favoritos. ¡Me encanta!

    Es mi momento de ir descubriendo cosas que hace tiempo ya tenía ganas...

    Seguiré investigando y probando y... os lo contaré, claro está.

    Por cierto... No consigo poner en el blog el "sígueme en facebook". Pero ya sabéis que podéis encontrarme en Criar Amar Vivir

    Es cuestión de tiempo... Lo conseguiré.

    Feliz descanso a todos.

   

sábado, 19 de abril de 2014

Circuito de canicas

    Siempre guardamos los tubos de cartón del papel higiénico, papel de cocina, papel de horno... ¡todo vale! y de vez en cuándo pensamos en hacer algo con ellos.

    Algo mejor aún que el reciclaje: la reutilización de objetos.

    Ésta vez me acordé de que un día había visto un circuito de canicas. No recordaba muy bien dónde lo ví ni cómo era, pero sólo con la idea ya creamos el nuestro propio...







     El material que usamos fué los tubos de cartón, palitos de madera tipo el de los helados, la tapa de una caja para la base, un cartón de huevos y nuestro toque especial: unos cascabeles. Todo ello pegado, cómo no, con la pistola de pegamento.




    Aquí podéis ver algunos detalles:

El cascabel colgado de un hilo le da un toque especial...




Salida para sacar las canicas de la caja


Entrada de canicas por agujeros hechos en el cartón de huevos

Entrada secreta hecha en tubo de cartón duro

Trampilla hecha con palo de helado   






Unión con pistola de pegamento de dos tubos recortados

Los tubos finitos se cortan muy bien con las tijeritas de las uñas


Unión de dos caminos

     ¿Fácil no?

    Les encanta... Ver cómo caen las canicas. Por unos tubos más rápido que por otros. El sonido de los cascabeles al pasar las canicas. Cerrar las trampillas, acumular muchas canicas, y dejar caer todas a la misma vez... Sacar todas y empezar de nuevo.

    Y además, al participar en la fabricación del circuito, doble ilusión...

    Espero que os guste y que me lo contéis...

    ¡Feliz sábado!


miércoles, 26 de marzo de 2014

Regalos especiales: corona de fieltro y varita mágica



    Cada vez me apetece más que los regalos que hago sean caseros. Y también que el papel con el que los envuelvo sea reciclado o sea algo hecho a mano que después tenga algún uso.

    Me da mucha pena comprar un papel de regalo que vale un dinero y que se ve durante unos momentos y después sólo estorba y no tardando mucho va a la basura. Una forma rápida de generar basura…

    En los dos últimos cumpleaños de niños a los que hemos ido hemos hecho una corona de cumpleaños y una varita mágica a juego, que por cierto funciona muy bien. Si se cree en ella, claro.... ;-)

    Los vi aquí, en el Blog de Inma, de Para mi peque con amor y me pareció una idea muy buena para costureras novatas cómo yo…

    Quedan muy chulas y además es un regalo que dura.

    El primer regalo que hice fue para un amigo y quedó así:






    Lo envolví con hojas de una revista de papel ya reciclado y me gustó el resultado.





   También hice unas varitas extras para nosotros.





    El segundo regalo que hicimos fue la corona, la varita y una bolsa de tela a juego con un elefante.






    Preparé todos los bártulos...






    Ésta vez la varita llevaba pegado un cascabel para darle un toque muy especial...



    El elefante lo pegué con la pistola de pegamento y lo que no sé muy bien es si resistirá bien los lavados en la lavadora…




    Estoy haciendo bolsas de tela los ratitos que tengo para ir practicando y ésta fue una de ellas. Lo que más me gustó es que quedó muy bien y que apenas tardé unos minutos en hacerla.

¡Para mí es un descubrimiento! :-)

¿Os gusta hacer regalos caseros? ¿Qué se os ocurre?

Espero que os guste la entrada, os sirva y que me lo contéis….

¡Feliz día a tod@s!

lunes, 17 de marzo de 2014

Empezar a leer

    Desde que ví ésta idea en el Blog de Montessori hoy, me encantó, y claro, no paré de recoger tapas de toallitas en mucho tiempo. De hecho tengo un montón de ellas guardadas en casa.



    Me encanta reutilizar cosas que en un principio irían directamente a la basura y que de repente tienen un nuevo uso. Y ademas en éste caso me gusta mucho más porque realmente el material que hice ha durado y sigue prácticamente intacto, a pesar de que los niños lo han utilizado bastante.




    Necesitamos tapas de los paquetes de toallitas y unas imágenes de cosas cuyas palabras no sean demasiado largas, cuatro letras cómo mucho.

   Yo lo hice sobre una madera de tamaño DinA4, pero también se puede hacer sobre cartón duro, por ejemplo.

    Busqué las imágenes. Las palabras que elegí fueron nube, luna, sol, piña, vaca y pez.

    Después las pegué plastificadas en la madera con cinta de doble cara  y encima la tapa de las toallitas con la pistola de pegamento.

    Después puse los nombres de las palabras con etiquetas en código de color Montessori, azules las vocales y rojas las consonantes. Encima de las letras puse un trozo de celo  para que aguantara un poco más.

    Y... listo para usar.

    Me encanta porque se trabaja la fuerza de los deditos del niño al abrir y cerrar las tapas, lo cuál viene muy bien para la preescritura. Y además es una forma divertida de leer.

    Llevamos el material a la mesa o a una alfombra y le pedimos al niño que adivine la palabra que está escrita. Al abrir la tapa puede ver si lo ha leído bien o no. De nuevo un material autocorrectivo, el cuál le dará autonomía.

    Yo lo he usado a partir de los dos años aproximadamente, porque les encantaba abrir las tapas, pero lo suyo es utilizarlo cuándo ya son capaces de leer.

    Ya ando pensando en qué voy a utilizar las demás tapas que tengo guardadas.... :-)
    
    Espero que os guste ésta actividad inspirada en las ideas de María Montessori y que me lo contéis....

    ¡Un saludo a tod@s!

   

miércoles, 5 de marzo de 2014

Abecedario con miniobjetos


    Hubo un tiempo en el que andaba detrás de hacer un abecedario con una caja de letras como la que ví en Para mi peque con amor,  ya que me gustaba mucho la idea. La había visto también en el curso Montessori. Dentro de cada cajita de cada letra se meten objetos cuya palabra empiece por esa letra.

    Me empeñé durante un montón de tiempo en buscar la caja que yo quería, que no fuera muy cara y que oupara poco…. Pero no la encontraba.

     Así que se me ocurrió una alternativa que aunque ocupa espacio, no tanto y además ocupa en horizontal que es a mí lo que me venía bien...





     Cogimos dos cartones de huevos de los grandes, de 24 huevos. Uno de ellos lo corté con el cúter y lo pegué al otro con la pistola de pegamento.

     Después escribí las letras a mano en código de color Montessori, azul las vocales, rojas las consonantes. Pusimos las letras en mayúsculas y minúsculas.  Y las plastifiqué.

     Las pegué en cada hueco con la pistola de pegamento para formar el abecedario.


     Y aquí entró la dosis de participación de los niños en la fabricación del material.

     Entre todos buscamos objetos pequeños por toda la casa para ir rellenando los huecos del abecedario.

     Ésta parte fue muy divertida para ellos…

     Una mariquita, un rulo, una goma, una foto, una canica, un coche…

     ¿la horquilla va en la O?

     No…

     ¡Entonces debe ser en la H!

     Mamá, la X la dejamos vacía, porque ahí no cabe el xilófono, ¿vale?

     Y la Z también porque hoy no encuentro nada…

    Mmmmm... Vale hijo, me parece bien. No te preocupes...

    Ocupa muy poco en la estantería...



     Aprender manipulando. Y lo último, escribir en el papel. Cuando ya han adquirido los conceptos con los sentidos.

     Ojalá más adelante recuerden todas éstas cosas que hacíamos juntos y lo bien que lo pasamos.

     ¿Os está entrando hambre y estáis pensando en hacer una macro-tortilla de patata…?



     Me da la impresión de que quizá queréis hacer vuestro propio abecedario…

     ¡Feliz día a todos!

     Que disfrutéis con vuestros hijos.

martes, 18 de febrero de 2014

Otro abecedario



    Reciclar, reciclar, reciclar...

    Una nueva vida para los tapones de la leche.


    Se me ocurrió hace ya tiempo, cuando Sergio empezó con su boom de las letras. Las veía por todas partes. 

    Mamá, una O, ooooo.....

    Papá, una S, sssssss.....

    Las veía y las leía fonéticamente, cómo hacen en el cole.

    Llevávamos ya un tiempo guardando los tapones de la leche, porque les encanta abrirlos y cerrarlos. Aunque no sabía qué haría con ellos.

    Y un buen día se me ocurrió, y lo hice.

    Un abecedario con los tapones de la leche.





    Pegué las bases a una tabla de contrachapado de medida DinA4 con la pistola de pegamento, y les puse pegatinas redondas con cada letra mayúscula en código de color Montessori. Azul las vocales y rojo las consonantes. También pegué una pegatina con cada letra en los tapones.



    Y a jugar. A quitar los tapones y a volverlos a colocar en su sitio, cada uno con su letra.

    Si lo hacéis os recomiendo que los separéis unos de otros. Yo los dejé demasiado juntos y la verdad que no es muy fácil desenroscarlos. La pena es que no me dí cuenta hasta que pegué el último y me puse a probar... Pero de todo se aprende.

    También podéis pegar unas cuántas bases en otra madera para que ellos escriban palabras. Para ésto habrá que proporcionarles más tapones con letras, claro.

    Otra alternativa para aprender manipulando. Y muchas ventajas:

- Al abrir y cerrar los tapones trabajan la psicomotricidad fina y ejercitan los deditos, algo muy importante para después escribir.

- Aprenden el abecedario.

- Es un material autocorrectivo. Quizá no se den cuenta de que han puesto un tapón mal, pero luego cuando les sobre uno que no encaja con la base que queda, se darán cuenta.

    - Les transmitimos la importancia del reciclaje.

    - Se colocan los tapones de izquierda a derecha y de arriba a abajo, de la misma forma que leemos y escribimos.

    - Favorecemos el sentido del orden.

    - Aprendizaje lúdico

    El haberlo hecho nosotros mismos le da un valor adicional.

    Guardado ocupa muy poco en la estantería. Y ésto sí que es una ventaja... :-)



    Espero que os sirva.

    ¡Feliz día!


jueves, 13 de febrero de 2014

La máquina de la suma

    En cuánto ví la máquina de la suma en el blog de Inma, de "Para mi peque con amor", no tardé mucho en hacerla porque me encantó desde el primer momento.

    Matemáticas manipulando. Tobogán, canicas, tubos de cartón, números... todo ésto les encanta a mis hijos. Pensé que les gustaría mucho y no me equivoqué.

    Además, andaba yo con la novedad de una sierra de marquetería eléctrica, que me habían regalado, ya os la enseñaré en otra ocasión.

    Así nos quedó a nosotros:





    Primero metemos las bolas por cada tubo, las echamos al tobogán, soltamos la trampilla, y contamos las que caen a la otra caja. ¡Cómo les gusta el tobogán!




    Con las canicas, cualquier juego tiene el éxito asegurado...




    Se puede usar cuando son más pequeños, aunque no sepan aún números, ya que lo de colar por los tubos las canicas, luego meterlas en el tobogán y quitar la trampilla para que caigan a la caja, les encanta.

   Para Sergio, que ya la puede usar con números, al principio puse números bajos, pero en seguida me pidió más y se los hice.

    Tampoco le puse en el primer momento los símbolos de sumar y de igual, hasta que ya había jugado unas cuántas veces. Entonces, le presenté el símbolo +, y otro día más adelante el de =.




    Fué un placer el día que descubrió que cambiando los sumandos, sumaba lo mismo, 4+2=6, 2+4=6.

    Mamá, ésta máquina hace cosas muy chulas...¿eh?

    ¡Había descubierto por sí mismo la propiedad conmutativa de la suma!

    Éste tipo de experiencias  me parecen muy satisfactorias y premian el trabajo que supone hacerles cosas...

    El tablero y los números podéis hacerlos también con cartón duro de forma más sencilla aún.

    Os cuénto cómo lo preparamos nosotros:

    El cartel de "Máquina de la suma" lo hice con cartulinas y lo plastifiqué.

    Los tubos rojo y amarillo los corté de un tubo largo de cartón que tenía, ya que era más resistente que los tubos de los rollos de papel de cocina. Si no tenéis otra cosa podéis pintar los tubos de papel de cocina con cola blanca para que endurezcan un poco, por ejemplo. Y una vez secos, pintarlos con color. Yo los pinté con los niños para que participaran en el proyecto.

    El tobogán lo hice cortando dos piezas iguales de un esquinero de madera y solapándolas. Después le hice un corte para poner una trampilla y retener las canicas. Se nos ha roto un trocito de tobogán , dónde va la trampilla, ¡señal de que lo usamos! La trampilla es un trocito de DM también.

Esquinero de madera

Trampilla




    La caja dónde caen las canicas la tenía por casa y la pegué con cinta de doble cara y el tobogán con la pistola de pegamento.

    El tablero es de DM de 3mm. Se puede conseguir en cualquier tienda de bricolaje, incluso en las tiendas de los chinos. La mía mide 30cmx40cm.

    La pegué los tubos con la pistola de pegamento, el tobogán, la caja y los belcros adhesivos dónde se colocan los números y los símbolos + y =. 

    Los números los preparé en madera, los pinté de verde y les puse una pegatina blanca arriba, para que cuando aún no conocen bien los números, puedan saber cómo se colocan. Después les pegué un belcro adhesivo por detrás.




    Buscamos  una cajita para los números.



    Ya preparado todo queda así:




    Usamos la máquina de la suma bastante. Cualquier excusa nos sirve para sacarla...

    Lo último ha sido empezar a jugar al Scrabble. Pero eso ya os lo cuento en otra ocasión. 

    ¿Alguien se anima? No es difícil y da muuuuucho juego.

    Y lo mejor: aprendemos matemáticas manipulando.

    ¡Feliz día!