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jueves, 1 de octubre de 2015

Jugando con números


    Aprovechamos cualquier oportunidad para introducir los numeros en el juego. De ésta manera conseguimos mucha más motivación para contar.

    Hace ya tiempo que hicimos unas tarjetas con los números del 1 al 20 y las usamos en muchos juegos. Uno de ellos es usarlas como plazas de garage.


    Es un juego sencillo,  pero les gusta mucho y les ayuda a aprender a contar.  

    ¡Feliz día! 

miércoles, 23 de abril de 2014

Escultores por un rato

    Los días de vacaciones de Semana Santa nos han dado para mucho porque hemos estado mucho tiempo de vida casera. Y como ha sido como un mini verano, pues de maravilla. Así que hemos hecho muchas cositas, algunas tenía ganas de hacerlas desde hace tiempo, y en éstos días encontré la ocasión.

    Una de ellas fué hacer esculturas con hielos y témpera. Lo ví en "Para mipeque con amor" y me pareció algo original y diferente. 



    Por la mañana preparamos todos los moldes con témpera y agua. Los niños lo pasaron en grande mezclando colores y probando diferentes texturas, según echaran más agua o más témpera.








 
    ¡Preparado para llevar al congelador!



     Mamá, ¿de verdad que vamos a meter eso al congelador? ¡Se va a liar parda...! Decía Sergio. Qué gracioso, me encanta cómo usa ésta expresión. Pusimos un trapo para proteger el congelador y listo...

    Ahora a esperar.... Un buen ejercicio de paciencia. De tanto mirar qué pasaba se encendió un botón rojo en el congelador de "ciérrame o no funciono".

    Al día siguiente no estuvimos en casa, así que allí pasaron dos días los moldes.

    Y al tercer día...

    ¡Hoy haremos las esculturas! Qué ilusión...




    Nos gustó mucho probar cómo se sujetan unos trozos con otros echando sal, que hace de pegamento (no tenía ni idea). Observamos que había que echar bastante sal para que se fijara. Supongo que depende del tipo de sal. 




    Y después disfrutamos observando cómo el calor hacía su efecto en nuestras esculturas...






    Arte efímero.

    Seguimos aprendiendo... Felices

    Feliz día a tod@s

sábado, 22 de marzo de 2014

El collar del año

    Desde que hice el curso de Montessori con Cèline, de Montessori hoy, pensé que algún día haría éste proyecto.




    En realidad es muy simple, pero me costó por diferentes motivos. Así que lo empezaba, lo dejaba y después lo iba retomando, se me complicaba, lo volvía a coger... Hasta que al fin lo he terminado ésta semana.





    La mayor dificultad en realidad fue encontrar todos los abalorios por diferentes bazares de mi municipio.

     Es un collar gigante en el que cada abalorio representa un día del año.

    Cuando cambia el mes, cambia la forma del abalorio y permanece el color. Además añadimos un lazo en el cambio de mes.



Cambio de mes


    Y cuando cambia la estación del año, cambia el color del abalorio y permanece la forma...


Cambio de estación. De Primavera a Verano

    Nosotros pusimos los colores de la estaciones así:

Primavera: verde


Verano: naranja




Otoño: morado


    - Otoño: un extraño morado que nos inventamos mezclando colores. Buscábamos marrón "otoño", pero nada, no pudo ser.





Invierno: azul

    Para destacar el comienzo del año, el lazo lo puse rojo entre el 31 de Diciembre y el 1 de Enero.


Fin y principio de año: lazo rojo.

    Me hubiera gustado poner otros colores, pero no encontré los abalorios que quería... Pero bueno, ha quedado chulo.

    Así, se pueden entender muy bien los meses del año y las estaciones, porque es muy visual y lo pueden tocar...

     Estoy convencida de que es un material que vamos a utilizar muchísimo.

    Ya se lo he presentado a Sergio y le ha gustado un montón.

    Lo primero que hizo, cómo no, fue buscar el abalorio que corresponde a su cumpleaños y contar cuántos días quedan. Qué necesidad tiene de contar.... ¡lo cuenta todo! Y después buscó los cumpleaños del resto de la familia.

    Por cierto que en el mes de Febrero, lo que pusimos para representar el día 29 de Febrero fue un cubo de tamaño mayor que el resto para señalar que es un día especial, puesto que sólo existe cada cuatro años.

29 de Febrero, abalorio especial


    También hicimos otras cosas cómo buscar el día en el que empieza la primavera, buscar el día que empieza el mes de Marzo, y cosas así.

    Más adelante, tengo pensado hacer carteteles con los meses del año y con las estaciones para ponerlos alrededor del collar, cuando lo haga os lo enseño.

    Sé que siempre digo lo mismo, pero me encanta porque se aprende manipulando, y pienso que así se disfruta muchísimo...

    No sólo aprenden los meses del año y se ubican, sino que además cuentan muchísimo y también se trabaja la psicomotricidad fina porque van pasando con los deditos las bolitas hasta llegar al abalorio que buscan.

    Después del esfuerzo, ha llegado la recompensa...

    Sergio me dijo: si no te sale, déjalo mamá...

    Porque se me olvidó un día de agosto y tuve que sacar tooooodos los abalorios y volverlos a ensartar.

    El que algo quiere, algo le cuesta, le dije.

    Así también ven el esfuerzo que hacemos los adultos para terminar las cosas.

    Le hice una bolsita con unos snaps en un periquete para guardarlo...




    Me gusta cómo ha quedado para ser costurera novata... :-)

    PD. Os informo, si no lo habéis visto en Facebook, de que ahora es más sencillo hacer comentarios, puesto que ya no pide el código de verificación...

    ¡Os deseo un feliz sábado y feliz primavera...!

    Y os adelanto que ésta tarde tenemos cumple. Haremos un regalo muy especial...

viernes, 21 de febrero de 2014

Bolsa misteriosa de figuras geométricas

    Jugar usando los sentidos nos aporta nuevas vivencias, estimula a los niños, facilita el aprendizaje... Lo que se aprende con las experiencias y los sentidos permanece en la memoria. Además es más gratificante y divertido.

    Ésta es una actividad muy sencilla de preparar y con ella conoceremos muy  bien las formas geométricas...


    Se trata de meter en una bolsa las figuras geométricas. Cada jugador tiene que cojer una con los ojos tapados e intentar adivinar cuál es. Claro está que previamente tenemos que haber conocido cada figura sin taparnos los ojos..



Al principio pondremos pocas figuras básicas...


Cilindro, cubo, esfera y pirámide.


    Para niños muy pequeños basta con poner dos figuras. Por ejemplo un cilindro y una esfera.




    Y después podemos añadir más.

    Yo compré éstas en Dolmen. Me gustaron mucho porque son de madera. En la caja vienen doce figuras geométricas: esfera, cubo, prisma, cono, cilindro,...




     Compré dos cajas para también jugar a encontrar parejas.


 

    Cada uno coje una con los ojos cerrados y tiene que adivinar cuál es. En una segunda ronda, cada jugador busca una figura geométrica pareja a la que cogió antes.

    Aprendiendo así las figuras geométricas no se olvidan, porque se aprenden con los sentidos.

    Así lo concluyó María Montessori después de observar durante tantos años a los niños.

    Después de usar algunas, ya Sergio en alguna ocasión me ha dicho:

    - Mamá, ¡esa pelota tiene forma de esfera...!

    O ha reconocido una pirámide en otro contexto.

    También las reaprenderemos nosotros porque.... ¿quién se acuerda del nombre de todas éstas figuras geométricas?

    ¡A jugar!

    Espero que os guste y .... ¡que me lo contéis! :-)

    Os deseo un feliz fin de semana a todos .

jueves, 20 de febrero de 2014

Puzzle convertido en sensorial

    Tenemos algunos puzzles de madera que ahora habían perdido ya su interés para los niños, puesto que les resultan demasiado fáciles ahora.





    Así que les hemos dado un nuevo uso. 

    Les propuse hacer los puzzles y los hicieron en un momento. Mamá, ésto es muy fácil. ¿Jugamos a otra cosa?

    ¿Qué os parece si volvemos a hacer los puzzles, pero con los ojos tapados?

    Se les iluminó la cara.

    Les gustó mucho hacerlos de ésta otra forma.

    Primero reconocemos todas las partes del puzzle tocando bien cada pieza y las nombramos.




    Después nos tapamos los ojos y vamos reconociendo cada pieza y poniéndola en su sitio. Primero un puzzle, y después otro.




    Experimentar con los sentidos les enriquece y despierta la curiosidad.

   Se trabaja el sentido estereognóstico (tocar y reconocer un objeto sin verlo) y se desarrolla la concentración.

    Seguro que tenéis por casa puzzles, o algún otro material al que le podáis dar un nuevo uso cuando ya parecía que no iban a valer...

    Y si son de materiales naturales cómo la madera mucho mejor que el plástico siempre, claro.

    ¡Feliz día!

miércoles, 19 de febrero de 2014

Fomentar el dibujo libre, dejarse llevar

    Me encanta cuando los niños cojen por sí mismos todos los bártulos para pintar con pinceles.

    Desde muy pequeños han tenido lo necesario a su alcance para ponerse a pintar cuando quisieran.

    Cojen un delantal, un mantelito, una hoja, pinceles, etc y se ponen a pintar.

    Pero hace tiempo que ésto no lo veía en casa. Y lo echaba de menos.

    Creo que el dibujo libre es algo que les favorece mucho. Muchas veces mientras lo hacen, se ponen a hablar, a expresarse relajadamente. Y lo reflejan en el papel también.
    Llevo unos días pensando en cómo fomentar el dibujo libre, puesto que Sergio últimamente sólo quiere colorear y que le pautemos todo. Cómo pintar, de qué color, que hagamos los dibujos con él, copiar...

    Quizá sólo sea una fase, pero no estaba cómoda y hacía tiempo que no pintaba expresándose libremente. A Nora también le encanta, así que éste fin de semana, todo cuadraba y nos pusimos manos a la obra.

     Es una actividad para hacerla con ganas, porque al final se mancha bastante.

    Lo que no tenía muy claro, es que Sergio quisiera pintar sin que le pautara. Pero probe lo siguiente y.... ¡funcionó!

     Cómo el que no quiere la cosa, cuando aparecieron en el salón yo estaba preparando un trozo de papel bastante grande en el suelo.

    Mamá, ¿qué haces?

    Voy a pintar con pinceles...

    ¡Yo también quiero!, dijeron a la vez :-)

    Pusimos un papel grande para cada uno.

    Nora enseguida cogió agua, trapo, pinceles... y se puso con ello.

    Pero Sergio.... No. Quería hacer exactamente lo mismo que yo. Con los mismos colores, dibujar lo mismo, dibujar en mi papel... Le dije que quería que respetara mi dibujo y al final se fue a su papel a hacer uno igual que el mío, intentaba. Así que yo no dibujé otra cosa que cosas abstractas.

    Y por fín, se animó. Empezó a dejarse llevar y a expresarse...



    Mamá, ¿puedo hacer lo que quiera?

    Sí, mientras no molestes a los demás pinta cómo quieras.

    ¿De verdad? ¿Puedo mezclar los colores? 

    ¡Claro!


    Así que empezó a echar pintura sobre el papel de pie, con el bote en la mano...

   Me pareció maravilloso verle así cómo un loco pintor... Incluso tarareaba el concierto de Aranjuez, que lo había puesto de fondo.

     Y así quedó al final la obra... Un poco negra, no sé si tendrá que ver con la época difícil que está atravesando...

    Pero es bueno que lo exprese...


    Y el de Nora...


    Yo también me dejé llevar... ¡Qué gozada! Me sentí cómo una niña otra vez.




    Se nos dio tan bien, que incluso fregamos entre los tres todo el salón.

    Mamá la ropa va a haber que lavarla. Dicho y hecho. ¡Encantados!

    Nada cómo tener ganas de hacer algo para hacerlo realmente bien y con entusiasmo.





    Una experiencia para repetir.

    ¡Os lo recomiendo!

    Feliz día a todos... 





   

martes, 18 de febrero de 2014

Otro abecedario



    Reciclar, reciclar, reciclar...

    Una nueva vida para los tapones de la leche.


    Se me ocurrió hace ya tiempo, cuando Sergio empezó con su boom de las letras. Las veía por todas partes. 

    Mamá, una O, ooooo.....

    Papá, una S, sssssss.....

    Las veía y las leía fonéticamente, cómo hacen en el cole.

    Llevávamos ya un tiempo guardando los tapones de la leche, porque les encanta abrirlos y cerrarlos. Aunque no sabía qué haría con ellos.

    Y un buen día se me ocurrió, y lo hice.

    Un abecedario con los tapones de la leche.





    Pegué las bases a una tabla de contrachapado de medida DinA4 con la pistola de pegamento, y les puse pegatinas redondas con cada letra mayúscula en código de color Montessori. Azul las vocales y rojo las consonantes. También pegué una pegatina con cada letra en los tapones.



    Y a jugar. A quitar los tapones y a volverlos a colocar en su sitio, cada uno con su letra.

    Si lo hacéis os recomiendo que los separéis unos de otros. Yo los dejé demasiado juntos y la verdad que no es muy fácil desenroscarlos. La pena es que no me dí cuenta hasta que pegué el último y me puse a probar... Pero de todo se aprende.

    También podéis pegar unas cuántas bases en otra madera para que ellos escriban palabras. Para ésto habrá que proporcionarles más tapones con letras, claro.

    Otra alternativa para aprender manipulando. Y muchas ventajas:

- Al abrir y cerrar los tapones trabajan la psicomotricidad fina y ejercitan los deditos, algo muy importante para después escribir.

- Aprenden el abecedario.

- Es un material autocorrectivo. Quizá no se den cuenta de que han puesto un tapón mal, pero luego cuando les sobre uno que no encaja con la base que queda, se darán cuenta.

    - Les transmitimos la importancia del reciclaje.

    - Se colocan los tapones de izquierda a derecha y de arriba a abajo, de la misma forma que leemos y escribimos.

    - Favorecemos el sentido del orden.

    - Aprendizaje lúdico

    El haberlo hecho nosotros mismos le da un valor adicional.

    Guardado ocupa muy poco en la estantería. Y ésto sí que es una ventaja... :-)



    Espero que os sirva.

    ¡Feliz día!


jueves, 13 de febrero de 2014

La máquina de la suma

    En cuánto ví la máquina de la suma en el blog de Inma, de "Para mi peque con amor", no tardé mucho en hacerla porque me encantó desde el primer momento.

    Matemáticas manipulando. Tobogán, canicas, tubos de cartón, números... todo ésto les encanta a mis hijos. Pensé que les gustaría mucho y no me equivoqué.

    Además, andaba yo con la novedad de una sierra de marquetería eléctrica, que me habían regalado, ya os la enseñaré en otra ocasión.

    Así nos quedó a nosotros:





    Primero metemos las bolas por cada tubo, las echamos al tobogán, soltamos la trampilla, y contamos las que caen a la otra caja. ¡Cómo les gusta el tobogán!




    Con las canicas, cualquier juego tiene el éxito asegurado...




    Se puede usar cuando son más pequeños, aunque no sepan aún números, ya que lo de colar por los tubos las canicas, luego meterlas en el tobogán y quitar la trampilla para que caigan a la caja, les encanta.

   Para Sergio, que ya la puede usar con números, al principio puse números bajos, pero en seguida me pidió más y se los hice.

    Tampoco le puse en el primer momento los símbolos de sumar y de igual, hasta que ya había jugado unas cuántas veces. Entonces, le presenté el símbolo +, y otro día más adelante el de =.




    Fué un placer el día que descubrió que cambiando los sumandos, sumaba lo mismo, 4+2=6, 2+4=6.

    Mamá, ésta máquina hace cosas muy chulas...¿eh?

    ¡Había descubierto por sí mismo la propiedad conmutativa de la suma!

    Éste tipo de experiencias  me parecen muy satisfactorias y premian el trabajo que supone hacerles cosas...

    El tablero y los números podéis hacerlos también con cartón duro de forma más sencilla aún.

    Os cuénto cómo lo preparamos nosotros:

    El cartel de "Máquina de la suma" lo hice con cartulinas y lo plastifiqué.

    Los tubos rojo y amarillo los corté de un tubo largo de cartón que tenía, ya que era más resistente que los tubos de los rollos de papel de cocina. Si no tenéis otra cosa podéis pintar los tubos de papel de cocina con cola blanca para que endurezcan un poco, por ejemplo. Y una vez secos, pintarlos con color. Yo los pinté con los niños para que participaran en el proyecto.

    El tobogán lo hice cortando dos piezas iguales de un esquinero de madera y solapándolas. Después le hice un corte para poner una trampilla y retener las canicas. Se nos ha roto un trocito de tobogán , dónde va la trampilla, ¡señal de que lo usamos! La trampilla es un trocito de DM también.

Esquinero de madera

Trampilla




    La caja dónde caen las canicas la tenía por casa y la pegué con cinta de doble cara y el tobogán con la pistola de pegamento.

    El tablero es de DM de 3mm. Se puede conseguir en cualquier tienda de bricolaje, incluso en las tiendas de los chinos. La mía mide 30cmx40cm.

    La pegué los tubos con la pistola de pegamento, el tobogán, la caja y los belcros adhesivos dónde se colocan los números y los símbolos + y =. 

    Los números los preparé en madera, los pinté de verde y les puse una pegatina blanca arriba, para que cuando aún no conocen bien los números, puedan saber cómo se colocan. Después les pegué un belcro adhesivo por detrás.




    Buscamos  una cajita para los números.



    Ya preparado todo queda así:




    Usamos la máquina de la suma bastante. Cualquier excusa nos sirve para sacarla...

    Lo último ha sido empezar a jugar al Scrabble. Pero eso ya os lo cuento en otra ocasión. 

    ¿Alguien se anima? No es difícil y da muuuuucho juego.

    Y lo mejor: aprendemos matemáticas manipulando.

    ¡Feliz día!