lunes, 17 de marzo de 2014

Empezar a leer

    Desde que ví ésta idea en el Blog de Montessori hoy, me encantó, y claro, no paré de recoger tapas de toallitas en mucho tiempo. De hecho tengo un montón de ellas guardadas en casa.



    Me encanta reutilizar cosas que en un principio irían directamente a la basura y que de repente tienen un nuevo uso. Y ademas en éste caso me gusta mucho más porque realmente el material que hice ha durado y sigue prácticamente intacto, a pesar de que los niños lo han utilizado bastante.




    Necesitamos tapas de los paquetes de toallitas y unas imágenes de cosas cuyas palabras no sean demasiado largas, cuatro letras cómo mucho.

   Yo lo hice sobre una madera de tamaño DinA4, pero también se puede hacer sobre cartón duro, por ejemplo.

    Busqué las imágenes. Las palabras que elegí fueron nube, luna, sol, piña, vaca y pez.

    Después las pegué plastificadas en la madera con cinta de doble cara  y encima la tapa de las toallitas con la pistola de pegamento.

    Después puse los nombres de las palabras con etiquetas en código de color Montessori, azules las vocales y rojas las consonantes. Encima de las letras puse un trozo de celo  para que aguantara un poco más.

    Y... listo para usar.

    Me encanta porque se trabaja la fuerza de los deditos del niño al abrir y cerrar las tapas, lo cuál viene muy bien para la preescritura. Y además es una forma divertida de leer.

    Llevamos el material a la mesa o a una alfombra y le pedimos al niño que adivine la palabra que está escrita. Al abrir la tapa puede ver si lo ha leído bien o no. De nuevo un material autocorrectivo, el cuál le dará autonomía.

    Yo lo he usado a partir de los dos años aproximadamente, porque les encantaba abrir las tapas, pero lo suyo es utilizarlo cuándo ya son capaces de leer.

    Ya ando pensando en qué voy a utilizar las demás tapas que tengo guardadas.... :-)
    
    Espero que os guste ésta actividad inspirada en las ideas de María Montessori y que me lo contéis....

    ¡Un saludo a tod@s!

   

martes, 11 de marzo de 2014

Libres

    La oportunidad de hacer un viaje, aunque fuera relámpago, una escapada a la playa no la hemos dejado pasar.




    Y no me arrepiento, porque aunque el viaje a veces se hace largo, la recompensa merece y mucho la pena.

     Inesperadamente el tiempo acompañaba y todo lo demás también...



 
    Ha sido un tiempo inolvidable y en familia. Sin horarios, ni presiones, los niños libres.

    Muchos ratos sin ningún juguete de plástico, nada. Sólo agua y arena de playa. Naturaleza en estado puro.






     Trasvases, correr, bailar, pasear, saltar olas en la orilla del mar, tirar conchas al mar, palos, recoger caracolas mini, dibujar con los dedos en la arena, trepar por la duna salvaje, hacer agujeros con las manos, montañas de arena, estar con nuestros perros, hablar, pasear de la mano, en la mochila con mamá, cruzar el río en brazos, sentarse a ver el mar, los caballos en la playa...






    A ratos con el abrigo, a ratos con las piernas al aire....

    Y es entonces cuándo más me pregunto y me cuestiono el modelo de educación que tenemos...




    Y me da pena, mucha pena.

    Pero siempre quedará el hogar. Los ratos de juego libre. Los ratos de contacto con la naturaleza.

     O con lo que queda de ella...

    El tiempo sin presiones con mis hijos me vale oro. Y el apoyo familiar también.

    Os deseo lo mejor. 

    A vosotros y a vuestros hijos.

    A los que educais de forma tradicional, a los que educan en casa, a los que llevan a sus hijos escuelas libres, a los que no y lo sufren, a los que no saben qué hacer, a los que saben qué hacer pero no pueden, a los que no son conscientes de la educación que se da  a sus hijos en el cole al que van, a los que no se plantean nada... 

    Imagino que de la misma manera que el mar ha vuelto a coger éstos días de temporal el trozo que le pertenecía, así la naturaleza volverá algún día a decirnos que la educación de nuestros hijos es lo que algún día puede ayudar a cambiar el mundo. 

    Feliz semana...

viernes, 7 de marzo de 2014

Cubo rompecabezas



    Estuvimos el domingo en pueblo de la sierra de Madrid y había un pequeño mercadillo.

     Me llamó la atención éste cubo de madera que ví. Se desarma por partes y armarlo no es muy difícil, así que creo que le gustará a Sergio. 


 

     Busqué una cestita dónde ponerlo, a su alcance cómo todo lo que hacemos y ocupa poquito espacio en la estantería…






     Me entraron ganas ya de hacerlo. Parece muy sencillo. Comprando un listón de sección cuadrada y después formando las piezas.:-)

     Ya os contaré si lo hago algún día…

    ¡Feliz fin de semana!

jueves, 6 de marzo de 2014

Bolsa de tela para el pan

    Cuando empecé a coser, me encargaron una bolsa de tela para guardar la barra del pan.


    Me quedó muy bien para ser una de las primeras cosas que hacía, salvo que quedó muy justa de tamaño, así que después con el tiempo las reconvertí en sacos térmicos de semillas.

    Es un proyecto muy sencillo para costureras novatas o costureros novatos, claro.

    Lo que más me cuesta de momento es cortar la tela bien, pero ya voy cogiendo más maña...








    Cosí primero la parte de arriba habiendo hecho un pliegue previamente y después los tres lados del perímetro dejando la parte de arriba abierta.

    Le dí la vuelta y le añadí unos snaps (botones parecidos a los corchetes) para cerrar la bolsa.

Bolsa ya con el snap gris puesto

    ¿Algún novat@ se anima?

    ¡Feliz día!

miércoles, 5 de marzo de 2014

Abecedario con miniobjetos


    Hubo un tiempo en el que andaba detrás de hacer un abecedario con una caja de letras como la que ví en Para mi peque con amor,  ya que me gustaba mucho la idea. La había visto también en el curso Montessori. Dentro de cada cajita de cada letra se meten objetos cuya palabra empiece por esa letra.

    Me empeñé durante un montón de tiempo en buscar la caja que yo quería, que no fuera muy cara y que oupara poco…. Pero no la encontraba.

     Así que se me ocurrió una alternativa que aunque ocupa espacio, no tanto y además ocupa en horizontal que es a mí lo que me venía bien...





     Cogimos dos cartones de huevos de los grandes, de 24 huevos. Uno de ellos lo corté con el cúter y lo pegué al otro con la pistola de pegamento.

     Después escribí las letras a mano en código de color Montessori, azul las vocales, rojas las consonantes. Pusimos las letras en mayúsculas y minúsculas.  Y las plastifiqué.

     Las pegué en cada hueco con la pistola de pegamento para formar el abecedario.


     Y aquí entró la dosis de participación de los niños en la fabricación del material.

     Entre todos buscamos objetos pequeños por toda la casa para ir rellenando los huecos del abecedario.

     Ésta parte fue muy divertida para ellos…

     Una mariquita, un rulo, una goma, una foto, una canica, un coche…

     ¿la horquilla va en la O?

     No…

     ¡Entonces debe ser en la H!

     Mamá, la X la dejamos vacía, porque ahí no cabe el xilófono, ¿vale?

     Y la Z también porque hoy no encuentro nada…

    Mmmmm... Vale hijo, me parece bien. No te preocupes...

    Ocupa muy poco en la estantería...



     Aprender manipulando. Y lo último, escribir en el papel. Cuando ya han adquirido los conceptos con los sentidos.

     Ojalá más adelante recuerden todas éstas cosas que hacíamos juntos y lo bien que lo pasamos.

     ¿Os está entrando hambre y estáis pensando en hacer una macro-tortilla de patata…?



     Me da la impresión de que quizá queréis hacer vuestro propio abecedario…

     ¡Feliz día a todos!

     Que disfrutéis con vuestros hijos.

lunes, 3 de marzo de 2014

Mamá, ¿me das agua?




    En el Método Montessori, todo está al alcance de los niños desde que son bebés para que ellos mismos puedan coger todo y utilizarlo sin hacerse daño. 



Foto de http://mmontessori2013.blogspot.com.es/


    Se dispone del llamado Ambiente preparado. Es uno de los pilares del Método y a mí me encanta la idea. 

Foto de familias en ruta

 

    Les da autonomía para hacer lo que necesitan.

    Y por eso ya hace tiempo que adapté mi casa con esa idea. 

    Hay mucho que hablar acerca del Ambiente preparado y probablemente algún día haga una entrada al respecto.

    Hoy simplemente os doy una idea.

    Muchas veces los niños en casa nos piden agua y realmente no pueden cogerla de ningún sitio porque no llegan...

    Así que les preparé en una zona de paso de la casa una jarrita y un vaso para poder servirse agua.



    Cuando el agua se acaba, pueden rellenar ellos mismos la jarra, porque también desde que eran muy pequeños les dejamos el bidé a su disposición.

    Así, cuando tienen sed se sirven el agua, o al menos pueden hacerlo, porque a veces, claro, quieren que se la demos nosotros.

    Ha habido temporadas en las que hemos puesto una botella....



Vaso con agua en la mesilla

Vaso con agua en la habitación

    Desde que han podido usarlo, casi siempre los vasos, jarras y botellas han sido de cristal o loza. 

    Quizá alguno suspiráis al leer, pero de verdad que si confiáis en ellos y en vosotros mismos, os llevaréis con el tiempo una sorpresa...


    Si hacéis ésto en casa no os preocupéis de si tiran el agua, es ejercicio nuestro ser conscientes de que más agua caerá que si se la diéramos nosotros.  Con el tiempo apenas hay derrames de agua.

    Pero os aseguro que las ventajas son múltiples. 

    Y si están muy acostumbrados a éste tipo de iniciativas, ellos mismos irán a por una bayeta o a por su fregona, o a por papel para limpiarlo sólos (otra cosa es que nuestro concepto de limpieza no coincida exactamente con el de ellos.... :-) )

    Cuándo ya llevan un tiempo haciéndo ésto un buen día ni te enteras de que han bebido sólos. Simplemente te encuentras la jarra vacía, el vaso vacío, ni una gota derramada y te das cuenta de lo rápido que crecen y de cómo maduran.

    De verdad que es muy satisfactorio.

    Os invito a que probéis y sobretodo no os desaniméis si al principio la cosa no sale justo cómo vosotros habríais planeado....

    Una forma fácil de empezar a tener contacto con el Método Montessori.

    Ésto les da autonomía, les demuestra nuestra confianza en ellos y les permite hacer trasvases, algo muy necesario para los niños.

    En éste enlace podéis ver un vídeo que encontré en el blog de Céline, Montessori hoy, dónde se puede ver al principio a una niña haciendo trasvases. 

    Cómo veréis, el salón Montessori no tiene nada que ver con las aulas convencionales de la educación tradicional.
 

    ¿Os animáis a probar a poner la jarra y el vaso?

    ¡Feliz semana!








sábado, 1 de marzo de 2014

Casita de muñecas plegable

    Había visto casitas de muñecas de madera y siempre me habían gustado, pero me parecía importante encontrar una que no ocupara demasiado... Y no la encontraba en época Navideña...



    Así que se me ocurrió hacer una casita plegable de una forma muy sencilla con cuatro tablas de DM de tamaño DinA4.

    No tengo fotos del proceso, porque aún no tenía visión de mamá bloggera... :-)

    Pero sí algunas fotos para que os hagáis una idea.

    Las tablas de madera de DM las podéis comprar ya en tamaño DINA4 en tiendas de manualidades, de bricolage o incluso en bazares chinos.

    Tenía tela adhesiva que compré en cierta ocasión. La verdad que fue un capricho porque me costó cara.



    También se puede hacer pegando con cola blanca la tela a las maderas, según me han dicho. Pero yo no lo he probado. No sé si quedará la tela manchada de forma irregular por el pegamento. Cualquier día me animo a hacer al prueba...

    Corté las maderas con la sierra de marquetería eléctrica. Primero pegué la tela de las ventanas y de la puerta del porche. Y después la tela de la fachada, dejando suficiente hueco entre una y otra para poder plegarla.

Porche


    La primera idea era "amueblarla" por dentro, pero a los niños les gustó construir escaleras, camas, estancias...etc con maderas que tenemos en casa, así que al final no hice nada para dentro. Ni tejado porque dijeron que la querían así.



    Imagino que también se podría hacer la casita en cartón duro si no os apañáis a cortar la madera. Aunque los cortes son muy sencillos y se puede hacer con una sierra de marquetería normal.

    Me parece una gran ventaja que quede plegada y que apenas ocupe espacio en la estantería, al igual que cuando hicimos la Pista de despegue y aterrizaje.

Casita plegada


En la estantería


Guardada con la pista de despegue y aterrizaje

    Al poco tiempo de haber hecho la casita, tuvimos un regalo de Reyes....Una de las que yo había visto una y otra vez en las tiendas... Es preciosa también. De madera pintada.




    Y el destino hizo que acabara en casa.... :-)

    Me parecen maravillosos éstos juguetes que dan lugar a la imaginación y que son de madera o de materiales naturales.

    ¿Que os están dando ganas de hacer una?

    ¡Adelante!

    Es un proyecto sencillo...

    Que paséis bien lo que queda del fin de semana y lo disfrutéis...